domingo, 17 de marzo de 2013

Cuento: El dinero, no lo es todo

Cuento:El dinero no lo es todo


Hace mucho tiempo en una aldea muy pobre, vivía  una familia de muy bajos recursos pero muy feliz, pues lo único que tenían era el amor y la unión familiar. El hijo llamado Pepito no tenía ningún problema por ser pobre porque a él lo único que le importaba era su familia y la manera como se trataban; un día Pepito decidió platicarle a sus compañeros de la manera como vivía, y dijo: ¡ Yo vivo en una aldea llena de paisajes hermosos ! Los compañeros respondieron ¡ Que bien ! me gustaría ir a su casa a ver esos lindos paisajes.
De inmediato ellos preguntaron: ¿ Cómo es su casa ? y el respondió: Está hecha de madera y el techo es de una linda paja.
Los compañeros se rieron, pues ellos vivían en castillos magníficos.
Pepito no se fue triste porque el sabia que ellos no tenían lo que Pepito si tenía, " El amor de familia ".
Pepito fue a contarle a sus padres lo que había sucedido, ellos lo felicitaron y le dieron un gran premio por ser tan comprensivo .
Al otro día Pepito hizo reflexionar a los compañeros por no pensar en lo que se estaban riendo, sabiendo que a ellos les faltaba lo mas importante, el amor de familia.



Pasaron varios años y el padre de Pepito consiguió trabajo en la cuidad donde podían vivir mejor aunque no lo necesitaran; los tres se fueron de la aldea.
Pepito entró a la universidad a estudiar la carrera que el quería, la madre de Pepito vive en una casa gigante en la cual viven los tres  felices, bien económicamente y con lo que es sagrado para ellos " El amor de familia ". 
Por parte del padre de Pepito, él en su trabajo le fue muy bien, el gerente ( el jefe ) lo ascendió porque se dio cuenta de la honradez que tenia él en su ocupación, después de un tiempo Pepito ya especializado, vivieron los tres como la familia que fueron siempre honrada, unida y amorosa.







Amor

Amor


El amor es un concepto universal relativo a la afinidad entre seres, definido de diversas formas según las diferentes ideologías y puntos de vista (artístico, científico, religioso). De manera habitual, y fundamentalmente en occidente, se interpreta como un sentimiento relacionado con el afecto y el apego, y resultante y productor de una serie de afectos, emociones y experiencias. En el contexto filosófico, el amor es una virtud que representa todo el afecto, la bondad y la composición del ser humano. También puede describirse como acciones dirigidas hacia otros y basadas en la compasión, o bien como acciones dirigidas hacia otros (o hacia uno mismo) y basadas en el afecto.
En español, la palabra amor (del latín, amor, -ōris) abarca una gran cantidad de sentimientos diferentes, desde el deseo pasional y de intimidad del amor romántico hasta la proximidad emocional asexual del amor familiar y el amor platónico, y hasta la profunda devoción o unidad del amor religioso. En este último terreno, trasciende del sentimiento y pasa a considerarse la manifestación de un estado del alma o de la mente, identificada en algunas religiones con Dios mismo o con la fuerza que mantiene unido el universo.
Las emociones asociadas al amor pueden ser extremadamente poderosas, llegando con frecuencia a ser irresistibles. El amor en sus diversas formas actúa como importante facilitador de las relaciones interpersonales y, debido a su importancia psicológica central, es uno de los temas más frecuentes en las artes creativas (cine, literatura, música).
Desde el punto de vista de la ciencia, lo que conocemos como amor parece ser un estado evolucionado del primitivo instinto de supervivencia, que mantenía a los seres humanos unidos y heroicos ante las amenazas y facilitaba la continuación de la especie mediante la reproducción.
La diversidad de usos y significados y la complejidad de los sentimientos que abarca hacen que el amor sea especialmente difícil de definir de un modo consistente, aunque, básicamente, el amor es interpretado de dos formas: bajo una concepción altruista, basada en la compasión y la colaboración, y bajo otra egoísta, basada en el interés individual y la rivalidad. El egoísmo suele estar relacionado con el cuerpo y el mundo material; el altruismo, con el alma y el mundo espiritual. Ambos son, según la ciencia actual, expresiones de procesos cerebrales que la evolución proporcionó al ser humano; la idea del alma, o de algo parecido al alma, probablemente apareció hace entre un millón y varios cientos de miles de años.
A menudo, sucede que individuos, grupos humanos o empresas disfrazan su comportamiento egoísta de altruismo; es lo que conocemos como hipocresía, y encontramos numerosos ejemplos de dicho comportamiento en la publicidad. Recíprocamente, también puede ocurrir que, en un ambiente egoísta, un comportamiento altruista se disfrace de egoísmo: Oskar Schindler proporcionó un buen ejemplo.


El amor es el sentimiento más importante de los seres humanos. El amor es comprender, servir, dar, compartir, querer, respetar y convivir. A través del amor podemos compartir cosas buenas y malas con lo que nos rodean. No sólo sentimos amor por nuestros padres, sino también por nosotros mismos, por nuestros semejantes y por el medio ambiente que nos rodea. 
En nuestra familia, gracias al amor, participamos de las alegrías y fracasos, del mismo modo como lo haríamos con un amigo... cuando nos sentimos apreciados, respetados y comprendidos, mejoramos la convivencia y fomentamos el espíritu. 

" El amor mas grande del mundo, es el amor de DIOS ".









Respeto

Respeto


  Respeto es una de las bases sobre la cual se sustenta la ética y la moral en cualquier campo y en cualquier época. Tratar de explicar que es respeto, es por demás difícil, pero podemos ver donde se encuentra.
Respeto es aceptar y comprender tal y como son los demás, aceptar y comprender su forma de pensar aunque no sea igual que la nuestra, aunque según nosotros esta equivocado, pero quien puede asegurarlo por que para nosotros; esta bien los que están de acuerdo con nosotros, sino lo están; creemos que ellos están mal, en su forma de pensar, pero quien asegura que nosotros somos los portadores de la verdad, hay que aprender a Respetar y aceptar la forma de ser y pensar de los demás.
Pero no solo a las personas se les debe el respeto más profundo sino todo aquello que nos rodea, a las plantas y animales, a la pequeña hormiga y la gran ballena, a los ríos  lagos y mares. Todo como parte de la creación se lo merece.
Es aceptar y comprender al humilde y al engreído, al pobre y al rico, al sabio y al ignorante, es por pequeña o grande que sea, física, moral o intelectualmente  situarla en el mismo lugar de comprensión y comprender  su forma de ser pues se comprende que ese ser humano se merece toda tu atención, no importando su condición.
Si ahora hizo mal o esta mal, respétala y trata de enseñarle el camino recto, nunca queriendo imponerlo, solo enséñale el camino  e invítalo a recorrerlo, pero siempre, respetando su decisión de recorrerlo o no El Respeto es una de las bases sobre la cual se sustenta la ética y la moral en cualquier campo y en cualquier época. Tratar de explicar que es respeto, es por demás difícil, pero podemos ver donde se encuentra.
El respeto es aceptar y comprender tal y como son los demás, aceptar y comprender su forma de pensar aunque no sea igual que la nuestra, aunque según nosotros esta equivocado, pero quien puede asegurarlo por que para nosotros; esta bien los que están de acuerdo con nosotros, sino lo están; creemos que ellos están mal, en su forma de pensar, pero quien asegura que nosotros somos los portadores de la verdad, hay que aprender a Respetar y aceptar la forma de ser y pensar de los demás.
Pero no solo a las personas se les debe el respeto más profundo sino todo aquello que nos rodea, a las plantas y animales, a la pequeña hormiga y la gran ballena, a los rios, lagos y mares. Todo como parte de la creación se lo merece.
Es aceptar y comprender al humilde y al engreído, al pobre y al rico, al sabio y al ignorante, es por pequeña o grande que sea, física, moral o intelectualmente  situarla en el mismo lugar de comprensión y comprender  su forma de ser pues se comprende que ese ser humano se merece toda tu atención, no importando su condición.
Si ahora hizo mal o esta mal, respétala y trata de enseñarle el camino recto, nunca queriendo imponerlo, solo enséñale el camino  e invítalo a recorrerlo, pero siempre, respetando su decisión de recorrerlo o no.



El respeto o reconocimiento es la consideración de que alguien o incluso algo tiene un valor por sí mismo y se establece como reciprocidad: respeto mutuo,reconocimiento mutuo. El término se refiere a cuestiones morales y éticas, es utilizado en filosofía política y otras ciencias sociales como la antropología, la sociología y psicología.
El respeto en las relaciones interpersonales comienza en el individuo, en el reconocimiento del mismo como entidad única que necesita que se comprenda al otro. Consiste en saber valorar los intereses y necesidades de otro individuo en una reunión.








Honestidad

Honestidad


La honestidad es una cualidad humana que consiste en actuar de acuerdo a como se piensa y se siente. En su sentido más evidente, la honestidad puede entenderse como el simple respeto a la verdad en relación con el mundo, los hechos y las personas; en otros sentidos, la honestidad también implica la relación entre el sujeto y los demás, y del sujeto consigo mismo. Dado que las intenciones se relacionan estrechamente con la justicia y se relacionan con los conceptos de "honestidad" y "deshonestidad", existe una confusión muy extendida acerca del verdadero sentido del término. Así, no siempre somos conscientes del grado de honestidad o deshonestidad de nuestros actos. El autoengaño hace que perdamos la perspectiva con respecto a la honestidad de los propios actos, obviando todas aquellas visiones que pudieran alterar nuestra decisión.

Ser honesto es ser real, auténtico, genuino. Ser deshonesto es ser falso, ficticio, impostado. La honestidad expresa respeto por uno mismo y por los demás. La deshonestidad no respeta a la persona en si misma ni a los demás. La honestidad tiñe la vida de apertura, confianza y sinceridad, y expresa la disposición de vivir en la luz. La deshonestidad busca la sombra, el encubrimiento, el ocultamiento. Es una disposición a vivir en la oscuridad.
La deshonestidad no tendría ningún papel en un mundo en que imperara la realidad y estuviera habitado por seres humanos plenamente conscientes. Desgraciadamente, debemos de convivir con la deshonestidad. Los humanos, abrigamos una variedad de tendencias e impulsos que no armonizan espontáneamente con la razón. Los seres humanos necesitan práctica y estudio para convertirse en personas benévolas en las que retomar la chispa divina de la que emergimos. En ese intento hacen muchas cosas que la prudencia les aconseja ocultar. Mentir es una “fácil” herramienta de ocultamiento y, cuando se emplea a menudo, pronto degenera en un vicio que arrastra hacia lo contrario.
La honestidad es de suma importancia. Toda actividad social, toda empresa humana que requiera una acción concertada, se atasca cuando la gente no es franca. La honestidad no consiste sólo en la franqueza, la capacidad de decir la verdad, sino en la honestidad del trabajo honesto por una paga honesta.


¿Cómo se cultiva la honestidad? Como la mayoría de las virtudes, conviene desarrollarla y ejercitarla en armonía con las demás. Cuanto más se ejercita, más se convierte en una disposición afincada. Pero hay una respuesta rápida que se puede dar en tres palabras: tomarla en serio. 
Se debe reconocer que la honestidad es una condición fundamental para las relaciones humanas, para la amistad, para la auténtica vida comunitaria. Pero se debe tomar en serio por sí misma, no “como la política más conveniente”. 
Hay una gran diferencia entre tomar en serio la verdad y no dejarse pillar. Los padres a menudo decimos “que no te pille de nuevo”, y es comprensible, pero una vida buena y honesta es más que eso. El desarrollo moral no es un juego de “píllame si puedes”. Conviene concentrarse en lo que importa de verdad, la clase de persona que uno es, y la clase de persona que uno quiere ser. 
No hay medias tintas con la honestidad. 






Código de ética familar

Código de ética familiar


 Ética familiar el conjunto de valores y principios que deben de ser impartidos por los padres a los hijos desde que son niños para que puedan aprenderlos y practicarlos en su vida diaria. Este conjunto de valores consisten en el amor, respeto, amistad, honestidad, responsabilidad, solidaridad, etc. Todos estos valores son los que forman a un ser humano socialmente responsable y le guían durante el resto de su vida y de no ser inculcados desde niños pueden provocar un daño a largo plazo en la actitud de la persona. La comunicación que tiene que haber entre la familia es indispensable para que un ser humano pueda sentirse bien consigo mismo y amado por los demás.


La familia latinoamericana está sujeta a profundos cambios. No se trata de una crisis de la familia cuanto una crisis en la familia porque por crisis se entiende justamente un proceso de ajuste y de re asignación de sentido.
Por lo tanto, la palabra crisis no denota necesariamente una realidad disolvente sino más bien un dinamismo transformador y potenciador.
Entre otras causas, los procesos de industrialización y, consecuentemente, de urbanización implican un cambio de perspectiva sobre la familia y desde hace décadas se ha entrado en un proceso masivo que en estos últimos años se ha acelerado.
El proceso de industrialización ha traído, por lo menos, dos cambios fundamentales: (a) la delimitación de la familia a la pareja y a sus hijos, y (b) la desaparición del enrizamiento al suelo, otorgado anteriormente por la antigua propiedad familiar de la tierra.
Así, antes la situación de la familia estaba configurada por lo grande (en tamaño) y lo jerarquizado (en roles).
Bajo la autoridad de su jefe, se unía a los hijos casados, sus mujeres y los hijos de estos hijos. El centro estaba puesto en los lazos de parentesco y en la transmisión de bienes (herencia) y tradiciones. De allí la importancia, hasta ahora, de los apellidos de familia (la raíz en el pasado). Ahora, la familia tiende a reducirse a una pareja de cara al futuro: el encuentro de un hombre y una mujer que deciden hace de a dos una historia, su propia historia. Pareja e hijos forman la llamada familia nuclear por oposición a la familia extendida de raigambre rural.
Los lazos de sangre ceden ante los lazos de amor. El simbolismo de la casa paterna, receptáculo de tradiciones, lugar sagrado donde se renuevan y refuerzan los lazos de parentesco es cada vez más invisible en el tejido de la sociedad urbana. Más que la casa de la niñez, la pareja de hoy sueña con la casa propia que van a construir en un lugar elegido por ellos.
La familia tradicional, centrada en la agricultura y en la artesanía que se nutría de ella, tenía una estructura consagrada. Al igual que la familia, la sociedad también aparece como una gran familia. En América Latina la hacienda fue la figura por antonomasia de este pasado; la hacienda era familia y ciudad al mismo tiempo.











Ética y tecnología

Ética y tecnología


En las últimas dos décadas hemos sido testigos de enormes cambios en el área de la tecnología, información  y comunicaciones, pareciéndonos que todo lo que hoy conocemos y utilizamos, de una manera normal y cotidiana, era producto exclusivo de las películas de ciencia ficción. de esta manera llegó el tiempo en que la realidad nuevamente superó a la ficción.

 Teléfonos celulares, computadores personales, Internet  banda ancha, televisión por cable, video conferencias, mundo globalizado, páginas web, chat, web 2.0, wifi, witv. etc., son términos y productos a los cuales nos hemos ido habituando con mayor o menor resistencia, constituyéndose, incluso, en una nueva forma de servicio básico que estamos dispuestos a pagar.

      
 Estos nuevos medios que traen consigo una nueva forma de relacionarse con el mundo llegan para quedarse y sin duda para seguir evolucionando. así las cosas, no podemos correr el riesgo de convertirnos en meros espectadores  de estos procesos ya que este transporte de los cambios nos puede dejar abajo y consiguientemente aislados de un mundo que cambia y nos exige más y nuevos conocimientos, en otras palabras nos, obliga a ser flexibles.
 Toda revolución trae grandes transformaciones, quedando atrás las viejas concepciones, ideas y paradigmas. la revolución tecnológica plantea un desafío a las empresas, instituciones y sociedad en general ya que en su uso hay enormes ventajas competitivas. se abre un abanico de posibilidades, una nueva forma de hacer negocios, más y mejor información para tomar buenas decisiones, otras formas de trabajo o relación laboral (teletrabajo),  ciudadanos mejor informados y conectados con el mundo, estudiantes que pueden interactuar desde su hogar con los profesores, una educación que incorpora nuevas metodologías interactivas que logran mejores resultados de aprendizaje, etc. todo lo anterior nos hace suponer que los avances tecnológicos  traen consigo sólo  beneficios, lo que hasta cierto punto parece correcto. sin embargo, y en este punto, cabe incorporar un tema ético y moral que no puede quedar excluido.



La tecnología se ha desarrollado con propósitos que hasta ahora aparecen como buenos o beneficiosos para la humanidad, es discutible, sin embargo, que su uso siempre tenga  un propósito noble, pues también puede ser usada  con fines egoístas  que muchas veces vulneran los derechos de otros. En definitiva, nos movemos en los umbrales de lo permitido y lo moralmente aceptable, pero no es que  falle en este punto la tecnología sino que quien la usa y abusa de sus posibilidades.

 A raíz de lo anterior se dictaron leyes que permiten regular sobre aspectos como la protección de la vida privada, de los delitos informáticos, entre otros, pero no es menos cierto que el efecto de una ley no sólo debe estar basada en el castigo que ella considera si es transgredida, sino que en la conciencia de que aquello que se expresa ahí corresponde a una forma correcta de conducirse.

 ¿Pero de qué forma logramos esto cuando nos parece natural copiar, adquirir y reproducir creaciones que tienen autor y cuya fuente de ingreso está siendo gravemente afectada cuando no se realiza su adquisición por la vía legítima. O en otros casos donde la vida privada de las personas queda expuesta al mundo para obtener más rating, o en las redes de pedofilia y pornografía infantil donde se vulneran los derechos más elementales de quienes deben estar más protegidos, o de quienes valiéndose de sus conocimientos en estos medios pueden crear páginas donde la violencia se legitima y se pierde el respeto por la dignidad humana?

           

 Es verdad que los cambios, el progreso y la modernización en sus distintas formas son elementales en el desarrollo de los pueblos, pero no debemos olvidar que ellos traen consigo otros flagelos que no sólo debemos tratar de combatir con innumerables leyes, sino que a través de la sólida formación de las nuevas generaciones, basada en principios y valores que no sean relativos. ¿por qué las nuevas generaciones?, porque son ellas las que están naciendo en este mundo tecnológico (son los llamados nativos digitales) , informático y comunicacional que muchas veces es cruel, agresivo e indolente con el otro.