Hace mucho tiempo en una aldea muy pobre, vivía una familia de muy bajos recursos pero muy feliz, pues lo único que tenían era el amor y la unión familiar. El hijo llamado Pepito no tenía ningún problema por ser pobre porque a él lo único que le importaba era su familia y la manera como se trataban; un día Pepito decidió platicarle a sus compañeros de la manera como vivía, y dijo: ¡ Yo vivo en una aldea llena de paisajes hermosos ! Los compañeros respondieron ¡ Que bien ! me gustaría ir a su casa a ver esos lindos paisajes.
De inmediato ellos preguntaron: ¿ Cómo es su casa ? y el respondió: Está hecha de madera y el techo es de una linda paja.
Los compañeros se rieron, pues ellos vivían en castillos magníficos.
Pepito no se fue triste porque el sabia que ellos no tenían lo que Pepito si tenía, " El amor de familia ".
Pepito fue a contarle a sus padres lo que había sucedido, ellos lo felicitaron y le dieron un gran premio por ser tan comprensivo .
Al otro día Pepito hizo reflexionar a los compañeros por no pensar en lo que se estaban riendo, sabiendo que a ellos les faltaba lo mas importante, el amor de familia.
Pasaron varios años y el padre de Pepito consiguió trabajo en la cuidad donde podían vivir mejor aunque no lo necesitaran; los tres se fueron de la aldea.
Pepito entró a la universidad a estudiar la carrera que el quería, la madre de Pepito vive en una casa gigante en la cual viven los tres felices, bien económicamente y con lo que es sagrado para ellos " El amor de familia ".
Por parte del padre de Pepito, él en su trabajo le fue muy bien, el gerente ( el jefe ) lo ascendió porque se dio cuenta de la honradez que tenia él en su ocupación, después de un tiempo Pepito ya especializado, vivieron los tres como la familia que fueron siempre honrada, unida y amorosa.















